Juego Nuevo, ¡Vamos Mineros! – Iris Ramos

Iris Ramos

Por Iris Ramos

Después de vivir una sufrida serie en el final de rol regular, los Mineros de Parral deben estar listos para enfrentarse a los Mazorqueros de Camargo después de analizar los cambios necesarios para reforzar al equipo y llevarlos a cabo, esperando que el haber estado tan cerca de tener que jugar la wild card o “comodín” para clasificar a playoffs sea aliciente necesario para despertar a la furia gris.

Una serie que para muchos aficionados seria “fácil” ya que Ojinaga es considerado por muchos un equipo débil, pero oh sorpresa que nos llevamos todos cuando vimos un equipo fuerte y como bien dice Cuco amador, “de escuela” y vimos tambalear un poco la corona del rey Mineros al sufrirla para sacarles la serie.

Esto nos lleva a pensar en que no hay rival pequeño y que los Mineros tiene que buscar reforzarse bien para lograr el penta-campeonato, ya que a mi ver todos los equipos son rivales fuerte y es necesario tener los elementos, la fuerza, la capacidad de juego y vencer en el terreno de campo, un juego a la vez para llegar a ese codiciado trofeo.

Esto ya ha pasado en otras ocasiones que los Mineros se han visto al punto de ser descalificados, pero esto los hace volverse un equipo más fuerte, unido, humilde y sacar la casta de campeones para así colocarse la corona.

Muchas personas preguntan por el regreso de Humberto Gutiérrez e incluso afirman que es necesario que regrese al montículo a pichar para que los Mineros puedan aspirar al triunfo. Con todo respeto opino que aun que Humberto es un gran Pitcher el equipo tiene muy buenos elementos y no sería justo echarle la responsabilidad a una sola persona, bien lo vimos con Mario “el caballito” Rodríguez quien relevo a Mario Perea y cerro el tercero de la serie frente a Ojinaga de manera esplendida. Y así como el hay muchos jugadores ansiosos de que se les brinde la oportunidad.

No nos queda más que esperar el fin de semana para ver que deciden los dirigentes del equipo y nosotros como afición apoyarlos y esperar lo mejor.

¡Playball!